
Para una buena viticultura, la elección del terreno y su preparación es un criterio esencial para lograr una buena plantacion de vid.
El viticultor, debe evitar los terrenos que drenen mal, expuestos a heladas primaverales, que contengan sal o que sean excesivamente calizos.
Es cierto que la viña, permite utilizar terrenos pedregosos, poco fértiles, en los que la calidad compensa los bajos rendimientos.
A la hora de la elección del terreno se deben realizar observaciones como:
- El sentido y la importancia de las pendientes dominantes.
- El sentido de la salida natural de las aguas.
- La exposición solar y los vientos dominantes.
- La composición del suelo y del subsuelo.